Jamón de cebo campo 50% raza ibérica Tesoro de Benito
Nueve kilos de pata trasera, veinticuatro meses largos de curación en secaderos naturales y un animal criado en extensivo por la dehesa: eso es lo que separa la brida verde del cebo de campo de la blanca del cebo convencional. Tesoro de Benito clasifica las piezas desde el propio secadero, y esa selección se nota en la constancia del resultado. Al corte, la loncha se muestra de un rojo púrpura con vetas blancas que se funden en cuanto tocan el paladar. En nariz hay bodega, avellana tostada y un fondo dulce de curación larga. En boca es equilibrado, con la sal justa y una jugosidad que aguanta el bocado hasta el final. Sin lactosa y sin gluten, como manda un producto que solo lleva cerdo, sal y tiempo. Pieza completa o cortada a cuchillo en sobres al vacío, con los taquitos de los recortes incluidos.