Brandy Solera Gran Reserva Cardenal Mendoza
Sánchez Romate lleva elaborando brandy desde 1887, y Cardenal Mendoza es su obra mayor: una vejez media de quince años en botas que antes contuvieron Oloroso y Pedro Ximénez, criadas por el sistema tradicional de soleras y criaderas en uno de los conjuntos de botas más grandes que Jerez dedica al brandy. Ese paso por las botas envinadas lo explica todo. El color es caoba oscuro y luminoso, con reflejos casi rojizos en copa. En nariz es redondo, limpio y claramente vinoso: pasas, ciruela, madera noble, un fondo dulce que no empalaga. En boca tiene volumen y personalidad, con la untuosidad que deja el PX y una despedida larga de frutos secos y cacao. Sírvelo en copa de balón, sin hielo, a temperatura ambiente. Acompáñalo con un chocolate de al menos un sesenta por ciento de cacao: es una pareja difícil de mejorar.