Cata de mieles El Zanganillo
Varias mieles distintas en un mismo estuche, cada una con su color, su textura y su perfil, porque el néctar de cada flor produce un resultado radicalmente diferente. El Zanganillo recolecta respetando los ciclos naturales de las abejas y procesa lo mínimo imprescindible: sin pasteurizar en exceso, sin filtrados agresivos que arrastren el polen. La cata permite ver de golpe lo que cuesta entender en abstracto. La de azahar es pálida y perfumada; la de milflores, ámbar y compleja; las más oscuras traen amargor, mineralidad y notas casi de melaza. Algunas cristalizan antes que otras, y eso es señal de pureza, no de defecto. Colocadas en fila, cuentan el paisaje de la sierra a lo largo del año. Ideal para regalar o para iniciarse. Con quesos, yogur, tostadas, infusiones o en repostería.