Ventresca de atún con fresas El Ronqueo
Ventresca de atún de Barbate con fresas de Conil y estevia: la conserva más inesperada del catálogo de El Ronqueo y, para quien prueba sin prejuicios, la que más sorprende. La ventresca —el vientre del atún, la parte más grasa y más delicada del pescado— se conserva con fresa de la huerta de Conil, estevia y vainilla: una combinación agridulce que la propia lata describe como lo que no parece una locura sino lo que es. La grasa de la ventresca actúa de base para los aromas dulces de la fresa y la vainilla, y el resultado tiene la untuosidad característica de la ventresca con una nota frutal fresca que limpia el final. No es un postre con pescado ni un plato dulce; es una conserva de sabor complejo que requiere apertura de mente y acompañamiento correcto. Lata de 280 g. Abrir y disfrutar con un brut o un frizzante: el maridaje que la propia ficha técnica recomienda y que el paladar agradece.