Hueva de atún rojo de almadraba en aceite Gadira
De la almadraba de Barbate, donde el atún rojo se captura como se hacía hace tres mil años, sale esta hueva: el ovario de la hembra, salado, prensado y después conservado en aceite de oliva. Es uno de esos productos que la costa gaditana guardó para sí misma durante siglos y que solo ahora empieza a entenderse fuera. El color va del ámbar oscuro al granate, y el corte revela una textura granulada, compacta, que se deshace en la boca con una potencia salina y yodada que no se parece a nada. El aceite ha limado la aspereza de la salazón sin robarle intensidad: queda un sabor largo, profundamente marino, con un fondo de fruto seco tostado. Laminada muy fina sobre pan con aceite, rallada sobre una pasta o un huevo frito, o en ensalada con tomate. Poca cantidad basta. Tarro de cristal de 250 g.