Ventresca de atún con setas El Ronqueo
La ventresca es la parte más grasa y más codiciada del atún, la franja del vientre donde la carne se infiltra hasta volverse casi mantecosa. El Ronqueo la combina aquí con setas de textura tierna, una pareja menos evidente de lo que parece: el terreno húmedo y ligeramente amaderado del hongo templa la potencia marina sin apagarla. En el tarro los lomos se ven jugosos, de un pardo rosado, con las setas repartidas entre ellos y el aceite tomando el color de ambos. La textura es firme pero cede con el tenedor; el sabor arranca en el mar, pasa por un punto terroso y termina largo y limpio. Es una conserva que se sostiene sola sobre una tosta, sin necesidad de aliños.