Queso de vaca y cabra curado en manteca Castillo de la Sierra
El queso de mezcla de vaca y cabra en manteca de Castillo de la Sierra añade cremosidad a la ecuación. Sobre la misma base de leche de vaca y cabra curada, la manteca de la fase final de maduración envuelve la corteza en una capa de grasa que no sólo conserva el queso sino que transfiere suavidad tanto al aroma como al retrogusto. Es el más amable de los cuatro cubiertos de Castillo de la Sierra. La pasta interior tiene la cremosidad que el aceite y el pimentón no dan: la manteca ablanda sutilmente la zona exterior de la pasta durante la última fase y la hace ligeramente más untuosa que el centro. En boca, el primer sabor es lácteo y suave, con la cremosidad de la manteca como fondo, y la mezcla de cabra y vaca expresándose de forma equilibrada. Piezas de 400 a 450 gramos envasadas al vacío. Temperatura ambiente con pico o bastón de pan de masa dura. Para quien quiere un queso de mezcla sin complicaciones pero con personalidad.