Pimentón de la Vera La Dalia dulce
El pimentón de la Vera La Dalia dulce tiene Denominación de Origen Protegida y una historia que empieza en los valles del Tiétar y el Alagón, en la comarca cacereña de La Vera, donde los pimientos rojos se secan al humo de leña de roble y encina durante semanas. No hay pimentón dulce en el mundo que huela como un pimentón de la Vera: el ahumado es característico, inimitable, la huella de ese proceso de secado lento que ninguna técnica industrial puede reproducir. La variedad dulce es la más versátil: no pica, no agrede, permite usar generosamente sin calcular. El color es el rojo intenso que tiñe cualquier guiso o embutido en el que entra. El aroma —el que cualquier cocinero con experiencia reconoce cuando abre la lata— es una mezcla de pimiento maduro, humo suave de roble y algo que no tiene nombre preciso pero que se llama La Vera.
Lata de 70 g, sin gluten. Para guisos, sopas, patatas bravas, pulpo, la base de cualquier adobo ibérico. El pimentón que no puede faltar en una despensa con criterio.