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Bodegas Campestral, en Arcos de la Frontera, trabaja sobre albariza: ese suelo blanco y calizo que retiene el agua del invierno y la devuelve a la cepa en pleno agosto. De ahí sale Contintilla, un coupage de Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot y la emblemática Tintilla de Rota, vendimiado a mano y criado ocho meses sobre lías. El color es intenso, de capa media-alta. En nariz manda la fruta roja y negra fresca —frambuesa, ciruela— sobre un fondo limpio, sin maquillaje de madera. En boca entra con nervio, muestra taninos pulidos y buena estructura, y termina elegante y persistente. Se elabora sin azúcares ni químicos añadidos, y esa desnudez se nota en la franqueza del conjunto. Acompaña carnes a la parrilla, guisos, embutidos ibéricos y tablas de queso. Servir a 15-16 °C.