Palo Cortado 1822
El palo cortado es el accidente más afortunado del Marco de Jerez: una bota que iba a ser fino y perdió el velo de flor sin motivo aparente, quedando a medio camino entre la finura aromática del amontillado y el cuerpo del oloroso. Es escaso por definición, porque no se puede planificar. Bodegas Argüeso, en Sanlúcar, lo cría por criaderas y soleras desde 1822. El color es ámbar oscuro con reflejos caoba. En nariz es intenso y complejo: avellana, almendra tostada, madera noble, un fondo salino de bodega sanluqueña. En boca es amplio y estructurado, con la elegancia del amontillado en la entrada y la profundidad del oloroso en el medio, y un final seco, largo, persistente, con recuerdos de fruto seco y yodo. Sirve a 13-14 °C con quesos curados, ibéricos, almendras o carnes blancas.