Miel con nueces o piñones El Zanganillo
La miel milflores de El Zanganillo recoge el néctar de todo lo que florece en la sierra a lo largo del año, y por eso nunca sabe exactamente igual de una temporada a otra: hay romero, jara, tomillo, azahar de los valles bajos y flores silvestres que ni siquiera tienen nombre común. Sobre esa base se añaden los frutos secos. Con nueces, la miel se vuelve un juego de contrastes: el crujido quebradizo, el amargor leve de la piel de la nuez y el dulzor floral envolviéndolo todo. Con piñones, la experiencia es más sutil y más mantecosa, menos crujiente pero de una untuosidad resinosa que se prolonga en el paladar. Ambas versiones tienen una densidad que hace que la cuchara se sostenga sola. Bote de cristal con 220 g en la versión de nueces (18% del total) o 125 g en la de piñones (24%).