Queso de cabra curado El Bosqueño
Entre el semicurado y el viejo, el queso de cabra curado de El Bosqueño ocupa el territorio más interesante: los cuatro a siete meses de maduración le han dado suficiente carácter para sorprender sin la intensidad que puede alejar a los iniciados. La leche de cabra payoya de la Sierra de Grazalema, la corteza natural que ha ganado color y firmeza durante la curación, y la pasta interior que ha perdido humedad suficiente para volverse más compacta y expresiva. El corte revela un interior de color marfil dorado, más amarillo que el semicurado, con una textura que ya no se desmenuza pero tampoco cede sin resistencia. En nariz, el perfil lácteo se ha complejizado: notas de mantequilla y un punto seco de fruto seco que el tiempo ha ido aportando. En boca, el sabor es largo, con una salinidad bien calibrada y un retrogusto de cabra que permanece.
Galardonado en múltiples ediciones de los World Cheese Awards. Disponible en pieza de 2 kg o cuñas de 350 g al vacío..