Queso de cabra curado en manteca ibérica con romero El Bosqueño
Tomar un queso de cabra curado de El Bosqueño —ya de por sí un queso premiado internacionalmente— y cubrirlo en su última fase con manteca ibérica y romero fresco: eso es lo que hace a esta pieza diferente de todos los demás quesos de esta sierra. La manteca actúa como agente de curación adicional y como vector de aroma; el romero penetra en la corteza durante las últimas semanas y le infunde un perfil herbáceo que transforma completamente el perfil del queso. Al corte, el interior es el mismo queso curado de excelencia que ya conocemos: pasta dorada, firme, compleja. Pero la experiencia comienza antes del primer bocado: el aroma de la manteca ibérica y el romero impregna el aire en cuanto se abre el vacío. Y la corteza, si uno decide probarla, añade una nota herbácea directa que prolonga el retrogusto. Cuñas de 350 gramos envasadas al vacío. Maridaje recomendado: vino blanco con buena acidez, tinto ligero con notas herbáceas, o —lo menos obvio y más correcto— una cerveza de estilo saison con notas especiadas.