Queso de cabra curado al vino oloroso El Bosqueño
El queso de cabra curado al vino oloroso de El Bosqueño es el más complejo del catálogo y el que más recompensa la atención. Sobre la base de 4 a 7 meses de curación en leche de cabra payoya de Grazalema, la última fase añade un baño en aceite de oliva y salsa densa de oloroso —elaborada con los vinos y vinagres del Marco de Jerez—, que impregna la corteza con los aromas del vino envejecido en solera. Al corte, el interior es el queso curado de siempre: pasta dorada, firme, compleja. Pero la corteza ha absorbido el oloroso y lo redistribuye en cada bocado que incluya la corteza: notas de frutos secos oxidados, de crianza larga, de la madera de las botas de Jerez. Medalla de Plata en el World Cheese Awards 2023 y 2025. Cuñas de 350 gramos envasadas al vacío. El maridaje más coherente es un oloroso o un amontillado: el queso y el vino se citan en el mismo lenguaje aromático. Para quien prefiera el tinto, un crianza con notas de cuero y tabaco.