Queso de cabra curado en aceite de oliva El Bosqueño
Cabras criadas en libertad por la Sierra de Grazalema, de cuatro a siete meses de maduración y, en la fase final, un baño en aceite de oliva como mandan las recetas antiguas de la sierra. El aceite no es adorno: sella la corteza, frena la pérdida de humedad y deja que el queso siga evolucionando por dentro, más lento y más hondo. La corteza queda oscura, brillante, impregnada. Dentro, una pasta compacta de color marfil dorado que se quiebra limpia y libera un aroma láctico intenso con fondo de fruto seco y aceituna. En boca es potente y persistente, con la salinidad bien medida y un retrogusto de cabra que se queda largo rato. Un queso con carácter, sin concesiones. Medalla de oro en los World Cheese Awards 2019 y platas en ediciones posteriores. Cuñas al vacío de 350 g. Atempera antes de servir.